Las glosas constituyen una de las consecuencias más graves dentro de los procesos de control que realiza la Contraloría General del Estado.
Se trata de obligaciones económicas que pueden afectar directamente el patrimonio personal de funcionarios públicos, contratistas y otros actores vinculados a la gestión de recursos públicos.
Una glosa no solo implica la devolución de valores al Estado, sino que también conlleva riesgos legales adicionales, como procedimientos coactivos, embargos y afectaciones a la reputación profesional.
En este artículo explicamos qué es una glosa, cómo se configura la responsabilidad civil culposa y cuáles son las principales vías para impugnar y evitar su cobro.
¿Qué es una glosa?
Una glosa es la determinación de responsabilidad civil culposa que emite la Contraloría cuando concluye que una persona ha causado un perjuicio económico al Estado, ya sea por acción u omisión.
En términos prácticos, implica la obligación de devolver recursos que se consideran indebidamente utilizados o pagados en perjuicio del Estado ecuatoriano.
¿Cuándo se emite?
Las glosas se generan al final de un proceso de control que, por lo general, incluye las siguientes etapas:
- Examen especial.
- Resultados provisionales.
- Predeterminación de responsabilidad.
- Resolución definitiva.
Es decir, la glosa es el resultado de todo un proceso previo de análisis técnico y jurídico.
Elementos de una glosa
Para que exista una glosa, la Contraloría debe acreditar:
- La existencia de un perjuicio económico.
- Una conducta culposa (negligencia, imprudencia o falta de diligencia).
- Un nexo causal entre la conducta y el daño.
Si alguno de estos elementos no se configura adecuadamente, la glosa puede ser impugnada.
Responsabilidad civil culposa
Las glosas se sustentan en la figura de la responsabilidad civil culposa.
Esto significa que la persona no actuó con intención de causar daño, pero sí con falta de diligencia, lo que derivó en un perjuicio económico al Estado.
Casos comunes en contratación pública
En Ecuador, las glosas suelen originarse en situaciones recurrentes como:
- Pagos indebidos en contratos públicos.
- Sobreprecios en adquisiciones.
- Falta de aplicación de multas contractuales.
- Anticipos mal administrados o no justificados.
- Reformas contractuales sin sustento técnico.
- Recepción de obras o servicios con incumplimientos.
En estos casos, la responsabilidad suele atribuirse a varios actores, entre ellos:
- Administradores de contrato.
- Técnicos evaluadores.
- Autoridades que aprobaron decisiones.
- Contratistas o proveedores.
Determinación (decisión final):
- Es el acto definitivo.
- Establece responsabilidad administrativa.
- Puede implicar sanciones o consecuencias legales.
- Es susceptible de impugnación administrativa o judicial.
Claves de la defensa
Una defensa efectiva frente a una glosa debe centrarse en:
- Demostrar la inexistencia de perjuicio económico.
- Cuestionar o romper el nexo causal.
- Acreditar que la actuación fue técnica y conforme a la normativa.
Recursos administrativos
Una vez emitida la glosa, el ordenamiento jurídico ecuatoriano permite interponer recursos administrativos para impugnarla.
Estos mecanismos son fundamentales para evitar que la obligación quede en firme.
Tipos de recursos
Según el caso, pueden presentarse:
- Recurso de revisión.
- Otros mecanismos previstos en la normativa aplicable.
Es indispensable presentarlos dentro de los plazos establecidos, lo que exige una actuación oportuna.
Estrategia de impugnación
Una impugnación sólida debe incluir:
- Análisis jurídico del acto administrativo.
- Identificación de errores de motivación.
- Cuestionamiento de la valoración de la prueba.
- Revisión del cálculo del perjuicio económico.
En la práctica, muchas glosas presentan:
- Errores en la cuantificación del daño.
- Interpretaciones restrictivas de la normativa.
- Omisión de pruebas relevantes.
Detectar estas falencias puede ser determinante para lograr su revocatoria o reducción.
¿Cómo evitar el cobro de una glosa?
Existen diversas estrategias para prevenir o evitar la ejecución de una glosa:
Actuar desde etapas previas
La mejor defensa comienza antes de su emisión:
- Responder adecuadamente a los resultados provisionales.
- Impugnar la predeterminación de responsabilidad.
- Presentar pruebas técnicas oportunas.
Impugnar oportunamente
Una vez emitida la glosa:
- Interponer recursos dentro del plazo legal.
- Solicitar la revisión del acto.
- Cuestionar la motivación y el cálculo del daño.
Evaluar la vía judicial
Si la vía administrativa no resulta favorable, es posible acudir a la jurisdicción contencioso-administrativa para impugnar la glosa.
Contar con asesoría especializada
Dada la complejidad técnica de estos procesos, el acompañamiento jurídico especializado es clave para estructurar una defensa eficaz.
Conclusión
Las glosas de la Contraloría en Ecuador son una herramienta clave para la recuperación de recursos públicos, pero también representan un riesgo significativo para funcionarios y contratistas.
Una defensa adecuada permite:
- Cuestionar la existencia del perjuicio económico.
- Reducir o eliminar la obligación de pago.
- Evitar medidas coactivas.
- Proteger el patrimonio personal.
Por el contrario, una respuesta tardía o deficiente puede consolidar una deuda exigible con consecuencias severas.
En el ámbito de la contratación pública, la prevención, la actuación oportuna y el respaldo técnico-jurídico marcan la diferencia entre una contingencia manejable y un problema patrimonial de gran impacto.
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